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martes, 2 de agosto de 2016

SABER COMUNICAR ES VENTAJA COMPETITIVA PARA LAS ORGANIZACIONES

Silvia Lacruz: "Saber comunicar con eficacia tiene una clara ventaja competitiva para las empresas"

silvialacruz
Silvia Lacruz, directora de la Escuela Comunicando
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La comunicación se ha convertido en una herramienta fundamental para poner en valor los productos y los servicios de las empresas, pero también para conseguir mejores resultados y avanzar en la carrera profesional. En la Escuela Comunicando, especializada en habilidades comunicativas, se trabaja la comunicación en sus 360 grados para conseguir los mejores resultados. Silvia Lacruz, su directora y la primera coach en Aragón certificada por ICF (International Coach Federation) a nivel PCC, comenta aelEconomista.es las ventajas y beneficios de la comunicación y cómo se puede conseguir mejorar a través de diferentes técnicas como el coaching, inteligencia emocional, teatro o programación neurolingüística, entre otras.

¿Cómo nace la idea de Escuela Comunicando?

La Escuela Comunicando nació en Zaragoza con la idea de acercar nuestros cursos a todas aquellas personas que quieran formarse en materias relacionadas con la comunicación y no tengan ocasión de hacerlo en sus empresas. Son muchos los autónomos, emprendedores o profesionales liberales que quieren presentar sus productos, servicios o proyectos ante clientes, inversores... y no saben cómo hacerlo. Necesitan a alguien que les oriente y les ayude a desarrollar sus habilidades comunicativas: desde hablar en público hasta otro tipo de habilidades sociales.

Por otro lado, las empresas, en ocasiones, quieren formar a una o dos personas y no hacer un grupo completo. Les viene muy bien la escuela para poder formar al número exacto de trabajadores que necesitan, al tener la ocasión de inscribirlos en grupos en los que participan alumnos procedentes de diferentes organizaciones.

¿Qué tipo de formación se imparte en la Escuela Comunicando?

Nuestros cursos tienen que ver con el desarrollo de lo que suele llamarse habilidades "soft": comunicación interpersonal, hablar en público, inteligencia emocional, coaching, liderazgo... El lado más humano del día a día profesional, en definitiva.

En la escuela se desarrollan las habilidades trabajando con los 360 grados de la comunicación. ¿En qué consiste?

Trabajando todos los elementos que intervienen: el lenguaje no verbal, la voz, el contenido y la mente. Es importante entrenar todos los aspectos: preparar lo que quieres decir y organizar bien el contenido, saber cómo colocarte, qué hacer con las manos, utilizar la voz de forma eficaz y, por supuesto, comunicar con seguridad y soltura. Para ello, los alumnos de la Escuela entrenan sus habilidades comunicativas de la mano de un equipo multidisciplinar de profesores con dilatada experiencia en cada uno de esos campos.

¿Existe cada vez más demanda de este tipo de cursos?

Hasta ahora no había mucha cultura de la comunicación, puesto que nuestro sistema educativo no lo ha propiciado mucho. Pero estamos en un momento en el que hay muchos más profesionales bien preparados académicamente que puestos de trabajo y muchos emprendedores con buenos productos o servicios en un momento en el que seguimos sin consumir con mucha alegría... Así que el que sabe comunicar con eficacia tiene una clara ventaja competitiva frente al resto. Lo mismo ocurre con las grandes empresas. Cada vez necesitan más profesionales capaces de hacer llegar al mercado sus mensajes causando un determinado impacto y esto hay que saberlo hacer.

¿Son cada vez más conscientes los empresarios, emprendedores y profesionales de esta importancia de saber comunicar?

En mi opinión, el porcentaje es cada vez más alto, aunque todavía queda camino por recorrer en este sentido.

En general, ¿cuáles son las principales carencias que tienen las personas a la hora de comunicar?

Desde la perspectiva desde la que yo lo veo, como coach, creo que en general lo que falta es más concentración en lo que están haciendo. Es decir: en lugar de pensar en cómo están quedando, qué impresión están dando..., muchas personas tienen que aprender a pensar en sus interlocutores y en el para qué de su comunicación, centrándose en lo que dicen y no en cómo se sienten o en el "qué dirán".

Las técnicas se aprenden más o menos rápido, pero para conseguir lo que llamamos "mente en calma" hace falta un poco más de tiempo y profesionales que sepan acompañar al alumno en el desarrollo de su autocreencia y su escucha, que son dos cualidades en mi opinión esenciales en todo buen comunicador. Concentración, empatía y emoción, son los aspectos que creo que hay que trabajar más en líneas generales. Precisamente, son los aspectos que caracterizan a un comunicador excelente.

Una de las herramientas que se utiliza en la Escuela es el coaching. ¿Cómo se aplica en el campo de la comunicación?

El coaching está presente en la Escuela de forma permanente. Yo soy coach certificada y aplico el coaching en todo lo que hago, ya que es una herramienta muy potente que ayuda a conseguir resultados extraordinarios. Todos nuestros cursos están diseñados mediante técnicas de coaching y enfocados a que los participantes alcancen los objetivos que se proponen al comenzar la formación. Aplicamos técnicas de coaching a la hora de relacionarnos con los alumnos, proporcionarles feedback...

Además, en la escuela también se trabaja con la programación neurolingüística, ¿qué ventajas aporta?

Son muchas las ventajas que aporta al alumno a la hora de trabajar y tomar conciencia de su lenguaje verbal y no verbal, pero sobre todo para aprender a ponerse objetivos y no límites. Escuchamos con mucha frecuencia frases del tipo "los límites te los pones tú mismo". En nuestros cursos trabajamos para que los alumnos interioricen este concepto y no se quede únicamente en una frase bonita. También les enseñamos a utilizar el lenguaje de forma eficaz, no solo a la hora de escribir sus discursos, sino para hablarse a sí mismos.

En los últimos años, se habla mucho de la inteligencia emocional. ¿Qué habilidades se consiguen mejorar de cara a la comunicación?

Muchísimas. La inteligencia emocional tiene, digamos, dos vertientes: la relación que tenemos con nosotros mismos y la que tenemos con los demás. Aprender, por un lado, a creer en ti mismo y a conocer la relación entre tus pensamientos, sentimientos, decisiones, acciones y resultados es crucial a la hora de afrontar cualquier reto.

Y, por supuesto, defender nuestras ideas, gustos u opiniones cuidando las relaciones con los demás. Saber generar confianza en los otros para que nos contraten o compren nuestros productos, por ejemplo, también es inteligencia emocional. No basta con trabajar muy bien o tener un buen producto o servicio: es imprescindible saber comunicarlo, hacerlo llegar al entorno.

En la escuela también se imparten técnicas de teatro, ¿qué papel juegan en la comunicación? ¿Hay conciencia de su importancia como sucede en otros países como Estados Unidos?

Creo que todavía no hay toda la conciencia que debería. En ese sentido, estamos todavía muy por detrás de los Estados Unidos, donde es habitual actuar, debatir y comunicar desde la infancia. Por eso nos pareció interesante introducir clases de técnica teatral en el curso para que los alumnos aprendan a conocer el espacio escénico, a moverse en él y bajen su listón del ridículo, entre otros aspectos. En estas clases hacemos una serie de ejercicios que hacen que el alumno amplíe sus recursos a la hora de comunicar.

¿Qué importancia tiene el storytelling en la comunicación? ¿Cómo se puede utilizar o trabajar para mejorar el discurso?

Algunas personas piensan que hablar solo de cifras o datos otorga más seriedad a las exposiciones. Sin embargo, la seriedad no está reñida con el entretenimiento: ¡cuidado con confundir serio con aburrido! Si hablamos solo de datos, nuestros interlocutores se aburren, por eso hay que incluir la emoción contando historias, anécdotas, metáforas, ejemplos... Está demostrado que el público atiende mucho más cuando contamos una historia. Y esto también se puede aprender y entrenar.

¿Qué papel juega la voz en la comunicación? ¿Cuándo es necesario educarla para sacarle el mayor partido?

Según Mehrabian, la voz tiene nada menos que el 38% de peso en la comunicación. El volumen, la velocidad, el timbre y la entonación pueden dar mayor o menor credibilidad y mayor o menor sensación de profesionalidad a lo que decimos según cómo los utilicemos. En nuestro equipo contamos con profesionales del doblaje, la locución y especialistas en voz que, con unos ejercicios sencillos, enseñan al alumno a sacar mayor partido a su lenguaje paraverbal.

¿Es mejor aprender todas estas habilidades de niño o pueden trabajarse igualmente en la edad adulta?

Está claro que de niños aprendemos con más facilidad y no tenemos tanto que "desaprender" como en la edad adulta. Pero no olvidemos que las habilidades sociales o la oratoria no son un don con el que se nace, sino habilidades que se entrenan y todo el mundo puede hacerlo.



Saludos
Rodrigo González Fernández
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miércoles, 30 de marzo de 2016

5 características de las personas con alta inteligencia emocional

muy interesante : 

5 características de las personas con alta inteligencia emocional

Redacción Mundo Ejecutivo - Mar, 29/03/2016 - 18:06

¿Por qué algunas personas son más exitosas que otras? ¿Qué hay detrás de la forma en la que se comportan o interactúan con otros que los lleva a la cima?

De acuerdo con Paul Grossinger, emprendedor e inversionista ángel, con frecuencia, la respuesta está en su inteligencia emocional, la "habilidad de identificar y manejar sus emociones o las de los demás".

Grossinger menciona que existen algunas lecciones que se pueden aprender de las personas que logran más y tienen mayor inteligencia emocional.

1. Abraza el balance vida-trabajo

Quienes trabajan arduamente sin descanso o sin poner atención a sus relaciones personales, tienden a caer en el burnout antes de alcanzar todo su potencial. De igual forma, quienes no ponen el esfuerzo necesario en su trabajo, no llegan a su meta.

El primer paso para la inteligencia emocional es ser consciente de ti mismo, entender cómo la carga de trabajo puede impactar tu vida y empujar ese límite sin caer por un precipicio.

2. No permitas que tus errores te detengan

Todos cometen errores. Pero quedarse en enojos o lamentaciones en lugar de aprender y seguir adelante sólo te perjudica a ti.

3. No aceptes la primera respuesta

La curiosidad y la capacidad de escuchar te ayudan a descubrir más de una solución a los problemas. La inteligencia emocional permite encontrar soluciones en diferentes niveles e incorporar las ideas de los demás.

4. Sé creativo

El aburrimiento obstaculiza la creatividad, lo que a su vez perjudica el bienestar emocional. La creatividad emocional se manifiesta en el deseo de entender y explorar de forma positiva a otros. Las personas que sienten una curiosidad genuina por los demás tienden a establecer relaciones más poderosas y duraderas.

5. Enfócate

Hay momentos en que la vida puede ser complicada o acelerada, por lo que necesitas tener objetivos definidos. De esta manera, será más sencillo poner las cosas en perspectiva y darte cuenta di vas por buen camino o necesitas hacer algunos cambios.

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martes, 29 de julio de 2014

Cómo mantener sana tu vida emocional

Cómo mantener sana tu vida emocional

Posted: 29 Jul 2014 04:30 AM PDT

Todos conocemos aquella frase mítica que decía así: "Uno, dos y tres. Cuatro, cinco y seis. Yo me calmaré, todos lo veréis". Sería una gran lección si todos la interiorizásemos y la aplicásemos en nuestro día a día. Seguramente viviríamos situaciones menos dolorosas.

Cómo mantener sana tu vida emocional

© drubig-photo - Fotolia.com

Estoy hablando del autocontrol, esa faceta humana que algunos expertos consideran perecedera y otros inagotable. Yo prefiero lo segundo; Si podemos elegir, mejor escoger el pensamiento positivo, pues es precisamente el responsable número uno de esta capacidad y en definitiva, de la obtención de una vida emocionalmente sana.

Según la Real Academia Española, el autocontrol es el control de los propios impulsos y reacciones.

Me atrevo a decir que la mayoría de los humanos hemos sufrido alguna vez esa pérdida de control de nuestros sentimientos o conductas. Esto suele suceder por un agotamiento emocional producido por la ansiedad, el estrés, la fatiga, etc. Y principalmente nace de nuestros pensamientos que, quizá, no son lo bastante optimistas para afrontar las situaciones.

Nuestros pensamientos son un arma poderosa que determina nuestras emociones y comportamientos.Hay veces que son irracionales, nacidos de la propia fantasía o ideología para crearnos una visión falsamente cercana de lo que nos gustaría. Un acto poco maduro que nos permite huir de la realidad y los deberes que con ella tenemos. Tan débil que podría ser hecha pedazos en un segundo. Tan fuerte que nos arrastra a comportarnos de una manera descabelladamente primitiva.

¿Cómo trabajar el autocontrol de nuestros sentimientos y conductas?

  • Practiquemos la empatía. Pongámonos en el sitio del otro e intentemos comprender su comportamiento y sus discursos. Todos tenemos una historia que define nuestro presente y nuestra manera de vivir las situaciones.
  • Seamos Optimistas. Todas las cosas tienen su parte buena, o al menos, de todas ellas se puede aprender algo, por lo tanto esto ya es bueno. Busquemos la parte positiva para poder afrontar las cosas de la mejor forma posible.
  • Aprendamos a perdonar, a nosotros mismos y a los demás. Para algunas personas pedir perdón es una de las situaciones más difíciles que existen, quizá porque ven el proceso como una humillación ante el otro. Sin embargo es un acto que dota a la persona de humildad, gratitud y valentía.
  • Observemos nuestros sentimientos y actos para poder llegar a conocernos mejor. Saber cómo reaccionamos ante ciertos acontecimientos, sobre todo ante aquellos que nos causan mal humor, nos ayudará a conocer el origen de nuestra pérdida de control y trabajar el problema.
  • Copiemos aquellas cosas que nos gustan de los demás. Todo se aprende y "todo se pega". Observar y aprender de cómo piensa y actúa alguien ante ciertas situaciones puede ser un recurso en el que reparar en momentos de crisis emocional.
  • Tomémonos un descanso que te ayude a ver las cosas con cierta distancia. Los periodos de reflexión nos permiten entender las situaciones y encontrar la forma correcta de resolver las situaciones.

Tener un dominio sobre nuestros pensamientos y conductas nos va a permitir tener una vida emocional y socialmente más sana, pues la capacidad de autocontrol nos acerca a las oportunidades de éxito y superación. Un crecimiento personal que nos hará sentirnos más felices con nosotros y nuestro entorno.

Sara CáceresSara Cáceres, en la red SaraCace, es profesional de la comunicación y la creación digital. Puede ayudarte con cualquier cosa que requiera del diseño gráfico, gestión de redes sociales y asesoramiento en comunicación o en entornos digitales. Su objetivo es compartir conocimiento y aprender cada día algo nuevo. En su tiempo libre colabora con una organización impartiendo valores entre los más jóvenes.

 

Puedes acceder a about.me/saracace para seguirla en las distintas redes sociales.

 

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La entrada Cómo mantener sana tu vida emocional aparece primero en Bloguismo.

Fuente:Bloguismo.

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viernes, 4 de julio de 2014

Estudio de psicología demuestra lo difícil que puede ser “no hacer nada”

Estudio de psicología demuestra lo difícil que puede ser "no hacer nada"


4 DE JULIO DE 2014, 00:46

Tienes dos opciones, esperar por 15 minutos a solas con tus pensamientos "sin hacer nada" o esperar el mismo tiempo y darte descargas eléctricas de vez en cuando. Si crees tener la respuesta obvia, este informe de psicología te sorprenderá.

 
TEMAS: CIENCIA

A través de estos interesantes estudios un equipo de psicólogos de la Universidad Virginia y Harvard encontraron que las personas, a las que se les indicaba que permanecieran quietos disfrutando su pensamientos, no lo conseguían. Incluso en una de las etapas del estudio existía la posibilidad de proporcionarse una pequeña descarga eléctrica y hubo quien prefirió esta alternativa que quedarse "sin hacer nada".

Dos tercios de los hombres y una cuarta parte de las mujeres del estudio se proporcionaron descargas eléctricas para mitigar la espera

El informe de psicología completo consta de 11 estudios que fueron publicados el día de hoy, en ellos encontraron que las personas detestan ponerse a pensar, lo más sorprendente es que los resultados fueron similares en personas de distintas edades, profesiones o incluso si usan o no smarthphones y redes sociales.

En la primera etapa de los estudios se realizó a estudiantes, se les ponía en habitaciones vacías con la indicación de solo pensar, sin dormirse, por periodos entre 6 y 15 minutos. En promedio manifestaron no disfrutar la experiencia, además de encontrar difícil poder concentrarse. Los psicólogos quisieron descartar que fuera la habitación la que produjera esta falta de concentración y llevaron a los estudiantes a habitaciones en sus hogares para obtener similares resultados.

Luego trataron con personas que no fueran estudiantes y ocurrió lo mismo. Las resultados son muy interesantes cuando llegaron a la etapa de los estudios en que dan a elegir entre no hacer "nada" o proporcionarse una pequeña descarga eléctrica. ¿Los resultados? Dos tercios de los hombres presionaron el botón y una cuarta parte de las mujeres. Incluso un hombre se proporcionó la descarga 190 veces.

La tendencia radica en una necesidad imperante de estar haciendo algo

Timoteo Wilson encargado del estudio, comentó que estos resultados son por el contrario de lo que se puede pensar, un reflejo de la vida moderna con dispositivos móviles y redes sociales, sino a una necesidad imperante de estar haciendo algo, sí, incluso autoadministrarse descargas eléctricas.

Es difícil imaginar cuántos de nosotros nos daríamos una descarga solo para pasar el rato, los sujetos del estudio lo probaron antes de entrar a la habitación a ponerse a pensar y dijeron que aunque les pagaran con ello no usarían las descargas, aún así algunos lo hicieron. Sin duda un gran ejemplo de las muchas cosas que fungen como descargas en la vida diaria para evitar ese terreno de los pensamientos o esa avidez de estar haciendo algo, lo que sea. Me gustaría saber si personas comunes que acostumbran a meditar arrojarían los mismos resultados.


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lunes, 30 de junio de 2014

#INTELIGENCIAEMOCIONAL: La gestión de las emociones en las empresas ¿Ignorantes o tontos emocionales?


Cerebro y conciencia.

PD

La gestión de las emociones en las empresas

¿Ignorantes o tontos emocionales?

Carlos Alonso, 29 de junio de 2014 a las 20:08

Nadie puede distinguir algo que no conoce. De tal forma que como no nos han enseñado a captar, interpretar y gestionar lasemociones, todos somos de facto ignorantes en este sentido.

Y es que estamos hablando de algo que nos tendrían que haber explicado en el colegio, puesto que entender las emociones de los demás nos permite respetarlos y relacionarnos mejor con ellos, al tiempo nos permite hacerlo adecuadamente con nosotros mismos. Pero lo cierto es que aún hoy la mayoría aprendemos lo que son las emociones y su importancia a base de deambular por la vida.

David Goleman nos ayudó mucho a salir de esta ignorancia hace casi veinte años con su libro, Inteligencia Emocional, el cual rompió el mito existente hasta entonces de que los inteligentes eran los que tenía un coeficiente de inteligencia alto.

Y es que Goleman nos hizo ver que había personas inteligentes emocionales, que podían cosechar incluso mayores éxitos que las que tenían una mente especialmente privilegiadaen cuanto a capacidades generales se refiere.

Quiero con ello decir que hasta que no vino él y nos dijo que esto de las emociones es importante y que sería fundamental en el mundo del trabajo en el futuro, no nos pusimos las pilas para profundizar en ello adecuadamente, labor en la que todavía queda mucho por hacer.

Pero llegados a este punto, me atrevo a clasificar a las personas en dos grupos: los ignorantes emocionales y los tontos emocionales, siendo lo de los segundos algo de bastante peor diagnóstico.

Y es que los tontos emocionales son aquellos que sabiendo de la importancia e impacto de las emociones, no quieren gestionar las mismas o las gestionan perjudicando a los demás.

De este modo, los tontos emocionales son además tóxicos, puesto que hacen maniobrascon el fin de lograr que sus presas se sientan mal. Por lo que si un tonto ya de por sí es peligroso, éstos lo son aún más y conviene alejarse de ellos lo antes posible.

Por el contrario, los inteligentes emocionales dejan huella con mayor facilidad. Saben gestionar situaciones difíciles con la cintura necesaria. Y lo que es más importante, saben que si comprenden lo que les pasa a los demás, sabrán sacar lo mejor de ellos y ser más felices.

Pero en mi último libro, El síndrome de la oruga, hablo de la importancia de tener una vida con emociones positivas, a la que se llega desde la confianza en uno mismo y el diseño de retos atractivos.

Aspectos necesarios para dejar que nuestra vida fluya y que ésta no sea monótona. Por lo que a quienes quieran apuntarse a este atractivo carro de la emocionalidad, les recomiendo que empiecen por ahí.

En los próximos años, escuchar más, comunicar mejor y buscar personas comprometidas dejarán atrás una gestión de las empresas que en los últimos treinta años ha venido buscando la eficiencia desde el control, la optimización de los procesos y la innovación. Y en este nuevo paradigma, lo de liderar emocionalmente será clave.

Para acabar este fugaz repaso, no puedo olvidarme de aquellas personas que sin ninguna habilidad emocional todavía ocupan cargos relevantes en algunas compañías, sometiendo con galones de plastilina a su personal. Pero, esos, afortunadamente están en vías de extinción y se les cala rápido, ¿no creéis?

Fuente:

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viernes, 27 de junio de 2014

Belén Castaño Corvo La inteligencia compartida, un sistema de relaciones entre seres concretos

La inteligencia compartida

  • Belén Castaño Corvo
Jueves, Junio 26, 2014 - 17:27

Uno de los objetivos prioritarios de las sociedades del siglo XXI es la buena convivencia.  En las comunidades indígenas esto se traduce con expresiones cercanas al buen vivir. Tanto uno como otro concepto llevan aparejados la armonía, la cordialidad, la capacidad para gestionar los conflictos que se van presentando y el disfrute de una vida que merece vivirse a fondo más allá de las dificultades que se presentan cotidianamente.

La convivencia se puede analizar desde diferentes ángulos: con uno mismo,  con los demás,  con la naturaleza y con ese ser trascendente al que denominamos Uno, Dios, Brahman, Tao, Mente por citar algunos. Desde otra perspectiva podríamos hablar de la convivencia íntima que es la que se establece en el ámbito cercano, con la familia, la pareja, los amigos o los compañeros de trabajo. Un segundo nivel es la política en el que se nos exige la práctica de virtudes cívicas que permite establecer ambientes de confianza. El tercer nivel tiene que ver con la convivencia con uno mismo de ahí la importancia que cobra la autoestima y junto a ella el trabajo interior que hemos de realizar para ordenar ese mundo interno que se desordena, casi continuamente, por los "afectos desordenados", la búsqueda de reconocimiento o las circunstancias externas que vulneran la propia vida.

Nos construimos a partir de los otros, del reconocimiento recíproco como señaló Adán en el Génesis "esta sí que es carne de mi carne  y hueso de mis huesos". El silencio, la escucha, el diálogo atento favorecen nuestra interacción con los otros. Junto a ello el ser humano se construye en la medida en que con decidido esfuerzo y tesón mira hacia adentro, con la seguridad de que ahí se encuentra el manantial de agua viva y hacia afuera, con la mirada del restaurador que toma en sus manos trozos de vasijas de barro para volver a la obra inicial. Nuestra vidas, las vidas de los otros, los que caminan a nuestro lado, los que se detienen en el apeadero de una vida sin sentido, horrorizados por la violencia doméstica, el crimen organizado, el hambre, las enfermedades terminales, los resentimientos.necesitan restaurarse, necesitan cobrar vida, nutrirla desde el pozo oculto en lo más íntimo de nuestro ser y desde esas relaciones cimentadas por el verdadero amor que se ofrece, que da vida, que reanima.

El desarrollo de nuestra humanidad tiene que ver con la capacidad de conocer y sentir las cosas y las personas en sí mismas. En palabras de Corbí "la humanidad es la capacidad de simpatizar, vibrar y existir con los seres". Sintonizar y estar en la misma frecuencia son temas de urgente solución en un mundo que se mueve velozmente y en el que las cosas suceden de manera vertiginosa.

Para convivir necesitamos marcos comunes de entendimiento, esto nos exige descentrarnos para organizar de manera adecuada nuestra convivencia. La razón individual dificulta este proceso que requiere de una inteligencia social, una inteligencia compartida como señala el filósofo español José Antonio Marina.

La inteligencia compartida es un sistema de relaciones entre seres concretos. En el libro Las culturas fracasadas Marina destaca la interacción como esencia de la sociedad y el papel de la conversación como muestra de  inteligencia social. La conversación supone siempre un intercambio directo de información, no planificado, generalmente en un ambiente de entendimiento cordial, donde cada intervención suscita una respuesta.  El arte de conversar, de pasear por diferentes temas de actualidad, de relacionar la historia con la economía por poner un ejemplo,  de compartir afectos, sentimientos, sueños, aspiraciones […] son sin duda el antídoto de enfermedades actuales como la soledad, la ansiedad, la depresión a la que aluden muchos seres humanos. Necesitamos conversar mirando a los ojos para favorecer la interacción,  el diálogo, la inteligencia compartida, la cercanía, lejos de las prisas, las tensiones que acumulamos. Esta inteligencia compartida sostiene nuestras relaciones humanas y ayuda  al desarrollo de los grupos, de las familias, de los equipos, de las ciudades, de las naciones.  

El capital social de una ciudad nos dirá Marina "es el sistema de normas que rigen la convivencia, el modo de resolver los conflictos, la participación ciudadana para enfrentarse a los problemas y ampliar las capacidades de acción de cada ciudadano, el clima emocional, las asociaciones privadas y las instituciones públicas". El desarrollo de este capital requiere sin duda de la contribución de todos, de la honestidad, del cumplimiento de las obligaciones, de la reciprocidad, en definitiva de la confianza como claro ejemplo de fenómeno compartido.

 

La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com















































































































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